VÍCTIMAS DEL CIBERDELITO: “FUERON LOS PEORES MESES DE MI VIDA”

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Dos hombres relataron el sufrimiento de haber caído en manos de los ciberdelincuentes de Córdoba y destacaron el “muy buen trabajo” que llevó adelante el Ministerio Fiscal tucumano para detenerlos.

En los últimos días el Ministerio Publico Fiscal realizó un megaoperativo que incluyó una serie de allanamientos en distintas ciudades de Córdoba, el resultado fue el de diez personas (cinco hombres y cinco mujeres) acusadas de cometer estafas digitales contra ciudadanos de nuestra provincia.

“El Ministerio Fiscal ha trabajado muy bien. Realmente es sorprendente que hayan traído a estos delincuentes a Tucumán para procesarlos”, dice el docente, quien además afirma: “No me pareció justo que les hayan dado arresto domiciliario. Ellos (los acusados) lloraban en la audiencia. ¿Y la gente a la que estafaron, cómo creen que se siente? No les importa el daño que hacen. Han hipotecado a familias enteras, las destruyen”, relató el hombre, de 54 años, que vive en San Miguel de Tucumán.

A él lo estafaron el 18 de enero pasado a través de una cuenta falsa de su banco en la red social Twitter. “Me dicen que me comunique por privado. Ahí me escribía un supuesto asesor que me comienza a pedir datos y claves. Realmente nunca me imaginé lo que iba a pasar. He caído muy fácil. Es que te engañan tanto, te envuelven tan bien”, lamenta.

Cuenta que pasaron unos días y lo llamaron de la entidad bancaria para informarle que lo habían estafado y que, inmediatamente, se dirija a hacer la denuncia en la Policía. Desde su cuenta habían realizado varias transferencias por una suma total de $427.000. “El tema es que eso se me iba a 72 cuotas de $35.000”, precisaba.

“Todavía no me puedo recuperar”
El otro de los damnificados, un trabajador estatal concepcionense, fue víctima de dos de las imputadas en esta causa. “He pasado una situación horrible. Mi esposa perdió el trabajo a raíz de esto. Lloré, me enfermé, nunca en mi vida sentí tanta furia, tanto enojo, me golpeó psicológicamente”, sostiene.

Asegura que la estafa en su contra se perpetró el 3 de febrero de este año. “Fui al cajero a hacer una extracción y cuando quise ingresar no podía. Después entré al home banking y figuraba que me habían sustraído el dinero y otorgado un préstamo de unos $282.000 en 60 cuotas, que se hizo casi $1.800.000. Lloraba de bronca”, recuerda con dolor, para luego añadir: “Este tema de los delincuentes cibernéticos para mí es novedoso. Fui al banco a pedir un resumen de cuenta y me di con que el dinero había sido transferido a cinco cuentas. Ahí nomás me fui a hacer la denuncia policial”.