«LA ADMINISTRACIÓN DE MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS ES UN DERECHO»

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Así lo aseguró la directora de Niñez, Adolescencia y Familia, Myriam Martini, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social. La Ley 25.673 dispone que el Estado debe disponer métodos de entrega de estos anticonceptivos gratuitamente. 

Para algunos abordar estos temas en el tiempo en que vivimos, «atrasa». Para otros (especialmente padres de estudiantes), esta ley solo invade un espacio y una temática que la familia debiera abordar.

La funcionaria provincial sostuvo  que «todos los procedimientos se hacen a través del Programa sobre Reproducción y Procreación del Ministerio de Salud de la Nación. Se trabaja en base a los dispuesto en el Plan de Embarazo No Intencional en la Adolescencia». Es importante recordar que este programa está compuesto por un equipo interdisciplinario de abogados, médicos obstetras, psicólogos, entre otros que la temática requiere.

“Se convoca al programa ENIA, se hacen consejerías y luego se decide. Se organiza el operativo, se dispone de acuerdo a las instrucciones que recibamos del Sistema Provincial de Salud y se establece si se hace en la institución o algún dispositivo de salud, como ser la Maternidad, y se efectiviza”, precisó.

También, indicó que todo se hace con consentimiento del niño, niña o adolescente o adulto responsable de acuerdo a las edades. “Según establece el Código Civil, desde los 16 años el adolescente es considerado adulto en cuanto a la disposición de su cuerpo, por lo que en todos los casos basta con el consentimiento del adolescente en cuestión. Hay distintas franjas etarias que lo van poniendo en distinto nivel”.

Por el lado de personas de entre 13 y 16 se tienen en cuenta los principios regidos por la Convención Internacional de los Derechos del Niño, por el Sistema de Protección Nacional, la Ley 26.061 y la 8.293 “que nos obliga, como sistema de aplicación, a respetar el derecho a la autonomía progresiva, al derecho del adolescente a ser escuchado y que nos exige que establezcamos todos los medios para que el adolescente pueda acceder a la información y pueda tomar la decisión”.

En el caso de los menores de 13, la aplicación del método se hace con el acompañamiento de la firma de un adulto responsable, que bien puede ser encargado de la institución de cuidado.  “Hay un solo caso de 12 años que se le colocó el implante subdérmico con el aval y la firma del adulto responsable, como marca el protocolo“, aseguró respecto de un caso en el dispositivo de cuidado María Goretti.

Para terminar, explicó que “la administración de métodos anticonceptivos no tiene que ver con que tengan relaciones sexuales o no”. “Es un derecho a la salud, es parte de enseñar y otorgar herramientas al adolescente para que tenga una autonomía progresiva y pueda ir decidiendo y entendiendo lo que es desarrollo de su salud reproductiva. Jamás se impone ni se obliga”, concluyó.