LAS BILLETERAS ELECTRÓNICAS LLEGARON PARA QUEDARSE

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Sin dudas, uno de los cambios más vertiginosos e imponentes que dejó la pandemia, fue el uso de diferentes sistemas electrónicos/digitales para realizar pagos y transferencias de dinero. Una modalidad que simplifica la cotidianeidad de muchos, pero obliga a comerciantes a adaptarse a una nueva forma de operar. 

Las restricciones a circular que provocó la pandemia de coronavirus generaron una aceleración en la digitalización de los pagos y los cobros en los consumos de bienes y servicios, en detrimento del uso de dinero en efectivo.

Esta situación trajo como consecuencia la aparición de una mayor cantidad de plataformas y billeteras virtuales; una forma de operar en la vida diaria de la que ya nadie puede escapar.

Así en los últimos meses surgieron BNA+, la billetera digital del Banco Nación, para que clientes y no clientes puedan abrirse una cuenta en pocos minutos con el celular y realizar órdenes de extracción, transferencias, recargas de celular o SUBE, pagos de servicios o en comercios con código QR. Decisión similar adoptaron tarjetas de crédito de otras entidades bancarias.